La comerciante Beatriz Mora dice que desde que está en Fomentamos ve que está creciendo. Su local antes estaba vacío pero tiene un surtido de unos 5 millones de pesos. Sus ventas oscilan entre los 20 mil y los 120 mil pesos. Su ideal es trabajar sin deudas. Paga 25 mil semanales a Fomentamos.

Por: FERNEY ARIAS JIMÉNEZ |

Es medio día y 24 comerciantes del Centro Comercial San Antonio, en zona céntrica de la ciudad, que integran el Círculo Solidario, están en capacitación. El esquema de Círculos Solidarios es una estrategia creada por la Corporación para el Fomento de las Microfinanzas y el Microcrédito Fomentamos, que busca llegar a los más pobres. Su éxito está en vencer las barreras que tiene el sistema financiero tradicional y facilitar el acceso al crédito a pequeños comerciantes.

Beatriz Mora Orrego, dueña de uno de los locales en los que ofrece papelería y variedades, se sale de la reunión para contar que llegó al Círculo por referencias y encontró en el sistema la posibilidad de escaparse del gota a gota, que «me mantenía quebrada. Hoy tengo crédito para surtir el negocio, que antes lo mantenía muy vacío y puedo ahorrar. Mi política es prestar poco y pagar un poco más para mantener y crecer el ahorro».

La idea
Detrás de los Círculos Solidarios de Fomentamos está Luis Fernando Flórez Rubianes, director de la Corporación, quien explica que las mayores exigencias y controles de las autoridades a las Cooperativas de Ahorro dejaron a muchos de sus afiliados o fundadores sin la posibilidad de acceso a préstamos.

«En 2003 nos dimos a la tarea de buscar con qué producto o servicio les podíamos llegar a esas personas, hasta que encontramos que había metodologías especiales para atender a pequeños negociantes como chaceros, vendedores ambulantes, tenderos y comerciantes» precisa Flórez, al indicar que se inspiró en las métodos de grupos solidarios de Muhammad Yunus, el creador del Banco de los Pobres y la Banca Comunal de John Hatch.

El trabajo se hace en los barrios a través de 25 promotores que van y hacen visitas en toda la ciudad, excepto El Poblado y Laureles. El modelo tiene 5.400 beneficiarios y una cartera de 900 millones de pesos en Medellín, Bello e Itagüí.

Creer en el otro
La metodología grupal del Círculo Solidario está fundamentada en la confianza en el otro, de ahí la importancia de que el grupo se reúna constantemente.

Flórez indica que se trata de un «sistema tipo natillera pero tecnificada, que posibilita la entrega de préstamos a sus integrantes porque la idea es que ellos se garanticen entre ellos mismos, es decir si uno no paga los otros deben responder y eso sucede donde hay confianza entre los compañeros del Círculo o si son vecinos y se conocen, de lo contrario no habría respaldo mutuo».

En muchas veces no se ha podido iniciar el Círculo por la desconfianza. La gestación de cada grupo puede tardar hasta dos meses y la idea es que lo integren un mínimo de 15 quince personas y 30 como máximo.

El corte de cuentas y recaudo es semanal y se trabaja la figura del ciclo, que es de 12 o 16 semanas, es decir los préstamos se deben cancelar en esos plazos. El grupo define a los recaudadores y tesoreros que se encargan de hacer los pagos en la cooperativa que otorga el préstamo.

El primer crédito es de 270 mil pesos, suficiente para surtir un negocio de rebusque y el valor va creciendo y llegar hasta al máximo que es un millón de pesos, pero el crédito promedio que maneja Fomentamos es de 340 mil pesos.

El promotor, apoyado por los integrantes del Círculo que son la central de riesgo y saben quienes son buenos elementos en su comunidad, es quien define el desembolso del préstamo.

Beatriz y Esneida Ortiz Cano, otras comerciantes de San Antonio, coinciden en que para atraer personas al Círculo es necesario saber quien sirve y quien no. «Uno analiza bien la persona y entonces la invita a participar porque la idea es que la gente deje el gota a gota y esta es la oportunidad de salir de esos prestamos arbitrarios» insisten.

Socios estratégicos
Por su calidad de Corporación, Fomentamos no puede captar recursos pero el programa de ahorro y crédito se sirve a través de las cooperativas Belén, Confiar, Cootramed, Cotrafa y CFA, que son socias de la iniciativa.

Para operar en Medellín Fomentamos tiene un convenio con el Banco de los Pobres de la Alcaldía, «le operamos recursos a ellos, entregamos los recursos los recuperamos y los devolvemos» precisa el director de la Corporación. Y añade que «para operar en Itagüí y Bello las cooperativas nos fondean, nos prestan, igual vamos recuperando y vamos cancelando los créditos a cada entidad».

Aunque el esquema opera desde hace 7 años aún no tiene punto de equilibrio, por lo que las cooperativas entregan anualmente unos 300 millones de pesos, para sanear el ejercicio económico. Los recursos hacen parte del Fondo de Solidaridad de las cooperativas, que aplicando el séptimo principio del cooperativismo, que es interés por la comunidad, facilita el apoyo económico a Fomentamos, que busca crear nuevos productos para tener ingresos.

 

PUBLICADO EN EL COLOMBIANO EL 10 DE ENERO DE 2011

https://www.elcolombiano.com/historico/circulos_solidarios_garrote_al_pagadiario-NDEC_118151

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