El Instituto para el Trabajo y el Desarrollo Humano “Saberes Solidarios” es un espacio que propende por el desarrollo de la economía solidaria en la ciudad de Medellín, desde procesos de formación e investigación, que permiten fortalecer las expresiones y organizaciones de economía solidaria.
Cuando se habla de Economía Solidaria, se hace referencia a procesos y actividades económicas, que son desarrollados por EMPRESAS, es decir, por unidades económicas que producen bienes y servicios para y en un mercado determinado. Lo anterior implica que los procesos y las actividades educativas deben orientarse a propiciar la elaboración y aprehensión de conocimientos y habilidades, que permitan que los hombres y mujeres que sean parte de esas acciones, sean partícipes directos (autores) en la actualización y desarrollo del objeto social de las organizaciones solidarias a las que pertenecen, y por ende, en la construcción social del movimiento solidario.
El Instituto Saberes Solidarios, es un espacio de relación social en torno al saber, el cual reúne personas con intereses particulares de conocimiento; es un espacio de formación que no lo determina un lugar físico, único, estático; por lo tanto es itinerante y respeta las especificidades de cada territorio, de cada comunidad, guardando la intencionalidad de apropiar y transformar el entorno. Es un espacio de formación plural, el cual desde su práctica, revela la solidaridad como posibilidad de establecer relaciones recíprocas, de cogestión y corresponsabilidad; es una apuesta por el desarrollo de elementos que permitan avanzar y afianzar el factor “C”, principio diferencial de la economía solidaria, en la que la solidaridad, va más allá de ser un valor, para transformarse en una acción colectiva que se vive en la realidad de las personas, sus organizaciones y comunidades.
El Instituto Saberes Solidarios tiene un enfoque de educación popular, que garantiza la formación de hombres y mujeres en economía solidaria, enmarcados en los principios de autosostenibilidad, respeto a la vida y la naturaleza, para la consolidación de un sistema de comercio justo. Este enfoque de educación popular prioriza la lectura del contexto y las experiencias de las personas, las organizaciones y sus comunidades, y a partir de allí se construye el proceso educativo, con una intencionalidad política de transformación de la realidad, priorizando acciones teórico-prácticas, que buscan empoderar a las personas de su propio proceso educativo y productivo, además de aportar a la construcción de una postura ética, que guíe la formación y participación activa de las personas, donde el conflicto, las relaciones de poder y la negociación, hacen parte de la acción educativa.