El Diplomado en Economía Solidaria busca llevar a la práctica el modelo de economía solidaria, a partir de los contenidos de cada módulo, desarrollando herramientas prácticas para pensar, analizar colectivamente, proyectar y mejorar las organizaciones productivas solidarias a las que pertenecen.
El Diplomado en Economía Solidaria tiene una intensidad de 120 horas, que contempla un ciclo propedéutico junto con el curso básico, y una responsabilidad en tiempo presencial y otra extracurricular, que consiste en desarrollar de manera rigurosa y comprometida los ejercicios prácticos y documentos teóricos que se incluyen en esta cartilla.
El diplomado, tiene un compromiso presencial de asistencia, mínimo al 80% de las sesiones; y un compromiso extracurricular que consiste en el seguimiento al desarrollo de los talleres propuestos; esto hace del proceso de formación una acción participativa en la cual los estudiantes se hacen protagonistas, interlocutando desde sus conocimientos previos y llevando a la experiencia los conocimientos adquiridos con la base social de sus organizaciones; lo que hace evidente la apuesta del Instituto Saberes Solidarios de hacer de la formación, un proceso en doble vía de construcción participativa del conocimiento, en el cual el papel de los y las participantes es fundamental.

Objetivos del Diplomado

  • El Diplomado tiene como objetivo desarrollador generar habilidades críticas en los y las estudiantes de participación activa en su proceso de formación, que permitan pensarse de manera distinta el proyecto económico al cual pertenece y el sector de economía solidaria en su conjunto.

  • El Diplomado tiene como objetivo educativo posicionar principios  de la solidaridad, la cooperación y la asociatividad de formas empresariales sociales y solidarias, como modelo pedagógico y a puesta de vida.

  • El diplomado tiene como objetivo cognitivo llevar a la práctica los conocimientos fundamentales en economía solidaria, hacia el mejoramiento del proyecto económico asociativo y solidario.

Lineas de Acción

– Formación: La formación es el eje central del Instituto de Educación para el Trabajo y el Desarrollo Humano “Saberes Solidarios”, allí se encuentra la propuesta educativa a nivel de cursos básicos en economía solidaria, Diplomados en Economía Solidaria y Técnica laboral como Asistente Administrativo con Énfasis en Economía Solidaria. A partir de allí se encuentran las otras líneas que le aportan a hacer de la formación en economía solidaria un proceso integral y de conexión con procesos comunitarios, de intercambio e investigación.
– Investigación: La investigación es una línea fundamental para la generación de conocimiento y el aporte a los proyectos económicos a partir de mirar de manera rigurosa la experiencia, lo que desde un diálogo entre la teoría y la práctica permita transformar y mejorar las propuestas económicas, sus procesos y sus productos.
– Trueque: La línea de trueque pretende promocionar en la ciudad una propuesta de intercambio entre los proyectos económicos asociativos desde la formación en multitrueque para personas interesadas en profundizar en esta propuesta, además de promover ferias y eventos del trueque.
– Eventos: La línea de eventos busca hacer de la economía solidaria un tema de discusión en espacios abiertos a la ciudad, en los cuales se haga reflexión y formación desde asuntos muy prácticos, ya que se hacen necesarios mayores espacios de debate y puesta en lo público de los avances y retos que se tienen en la actualidad.

Marco Referencial

DESARROLLO HUMANO
Para el Instituto es fundamental pensar el Desarrollo Humano de un modo distinto; ya que la concepción de desarrollo posicionado en el contexto está articulado al desarrollo económico de los países, con la idea de que en la medida que los indicadores económicos aumentan, esto se ve reflejado en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas; lo cual se ha visto que no es directamente proporcional, ya que los países han tenido altos niveles de crecimiento económico y sigue el aumento de la pobreza, la exclusión, el desempleo, la desnutrición, entre otros.
A partir de estos análisis algunos autores han empezado a reflexionar en otro sentido el desarrollo humano, como son Amartya Sen y Martha Nussbaum (entre otros), quienes argumentan como no es suficiente el aumento de la renta en los países; sino que es necesario pensar en la capacidades de las personas como la posibilidad real que tienen de ser más libres: participar políticamente, acceder a la educación, a la salud, al empleo, a la recreación, la autonomía… Y esto no se piensa como fin únicamente, sino también como proceso, lo que implica que las personas tengan reales oportunidades sociales, políticas y económicas; un proceso que se pueda evidenciar en escenarios y garantías para que la libertad sea al tiempo un objetivo y un proceso.
Es una mirada que reconoce las especificidades de los contextos, por lo tanto no es homogenizante, sino que valora y promueve la diversidad y riqueza propia de los seres humanos. Nussbaum reconoce en gran medida los procesos subjetivos que se dan en la búsqueda del desarrollo humano, teniendo en cuenta las emociones, la imaginación, los deseos… que son fundamentales al momento de pensar procesos más colectivos y públicos.
Es fundamental para el ser humano ensanchar la subjetividad que permita una deseabilidad de la libertad, la solidaridad da cuenta de la acción, de visibilizar en lo público las construcción con el otro; lo que implica una forma de emancipación que tiene el sujeto de liberarse de eso que lo sujeta y abrirse al cambio. Este desarrollo humano da cuenta de unas garantías sociales, políticas, económicas y culturales, que permitan a las personas asegurar una vida digna, teniendo en cuenta las diferencias y especificidades de los contextos; este enfoque implica contar con unas posibilidades reales para ejercer la libertad.