Inicio

Trabajadores informales, de la comuna 9, reciben crédito por su esfuerzo para ahorrar.  Yesenia Atehortúa les canta el bingo sin descanso. Todos juegan de prisa: la mayoría cerraron sus negocios, pararon de vender lotería o dejaron la casa sola para asistir a la reunión semanal.

Por eso sus rostros contradicen la lúdica del juego, son mecánicos y hasta faltos de emoción. Son 16 en total: tenderos, zapateros, loteros, entre otros, se reúnen cada ocho días en la acción comunal del 8 de marzo.

"A mi tienda llegó hace tres años y medio la Corporación Fomentamos. Cuando dijeron que iban a prestar plata, todo el mundo apareció. Al principio éramos como 40 pero quedamos como 22", recuerda Marcos Castaño, vendedor de legumbres del barrio.

El grupo, llamado 'Semilleros en Acción', tiene claras las reglas: si alguien llega tarde paga 500 pesos, si tiene multa acumulada son 2.000. Todos responden por las deudas grupales asumiendo responsabilidades compartidas.

"Haga de cuenta que esta es una 'natillera' entre conocidos", aclara Luis Fernando Flórez, director de la Corporación que lleva nueve años trabajando por arrebatarle adeptos al 'pagadiario'.

Allí, además de tener préstamos a un interés menor (3,44 por ciento), incentivan el ahorro, aprenden de solidaridad y confianza.

El método es conocido en el mundo como de banca comunal. En Medellín lleva nueve años y actualmente cuenta con cerca de 6.500 personas asociadas en 400 grupos de este tipo, que se reúnen semanalmente en los barrios.

Con Fomentamos los comerciantes informales pueden acceder a préstamos de hasta de 270.000 pesos.  Según Flórez, la Corporación rompe con mitos del sistema financiero.

Aun con lo mínimo diario, la unión de grupo posibilita los préstamos y el ahorro. Atehortúa complementa que a diario a los socios de Fomentamos les deben quedar libres mínimo 2.000 pesos para pensar en un crédito.

"Durante dos meses los círculos tienen una reunión semanal en los que no reciben plata. Allí se siembra y depura, porque lo que se busca es que tengan una vida de largo aliento", subraya Flórez.

La preocupación no es formalizarlos sino que, con el préstamo como 'gancho', se reconstruya tejido social y se recuperen los valores.  

 En 'Semilleros en Acción' el bingo y la reunión terminan rápidamente. Cada uno regresa a su labor. “Yo era malísima para ahorrar, pero aquí estoy aprendiendo", concluye Julieta Montoya, una joven de 25 años del 8 de marzo.

Hay Otra Forma de Hacer UN Prestamo